miércoles, 4 de noviembre de 2009


Cuánto vacío hay en esta habitación

tanta pasión colgada en la pared

cuánta dulzura diluyéndose en el tiempo

tantos otoños contigo y sin ti

Millones de hojas cayendo en tu cuerpo

otoños de llanto goteando en tu piel

iluminado y eterno enfurecido y tranquilo

sobre una alfombra de hierba ibas volando dormido.

Un imposible silencio enmudeciendo mi vida

con una lágrima tuya y una lágrima mía.

Iluminado y eterno...

Con una estrella fugaz te confundí la otra noche y te pedí tres deseos mientras duraba tu luz...

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